Bitcoin se encuentra en una encrucijada tras perder casi el 30% de sus máximos históricos, enfrentándose a niveles de soporte que no se veían en meses. Diversos analistas debaten cuál podría ser el piso definitivo para la criptomoneda, basándose en indicadores técnicos y patrones observados en los mercados. Uno de los puntos más llamativos es el vacío (o “gap”) formado en los futuros de Bitcoin del CME, que se originó durante su ascenso a más de 100,000 dólares y se ubica entre aproximadamente 78,000 y 80,700 dólares. Este gap, que ya comienza a cerrarse, suele funcionar como un imán a corto plazo para la acción del precio, siendo rellenado en cuestión de horas o días. Asimismo, algunos expertos señalan la posibilidad de otro gap al alza, cerca de los 92,000 dólares, que podría convertirse en un objetivo en caso de producirse un rebote de alivio.
Paralelamente, veteranos del mercado mantienen una postura cautelosa. Un analista reconocido ha advertido que el nivel de 90,000 dólares no constituye un fondo seguro y que es probable que el precio retroceda hacia la zona media de los 70,000 a 76,000 dólares antes de retomar una dinámica alcista. Además, se ha observado una concentración de órdenes de compra en el corredor que va desde los 70,000 hasta los 80,000 dólares. No obstante, se advierte que dichas órdenes pueden estar sujetas a manipulaciones por parte de grandes actores del mercado, quienes pueden retirarlas de forma repentina para influir en la trayectoria del precio.
Sumado a ello, recientes datos indican que las liquidaciones de posiciones largas han superado los 3 mil millones de dólares en tan solo cinco días, evidenciando la alta volatilidad y los riesgos inherentes a este escenario. En definitiva, mientras Bitcoin se ajusta a estos niveles críticos de soporte, la comunidad inversora espera señales claras que confirmen un cambio en la tendencia antes de que se inaugure una recuperación sostenida.